Unapal, las semillas mejoradas que ya se podrán vender en Colombia

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El programa de Mejoramiento Genético, Agronomía y Producción de Semillas de Cultivos Tropicales, con énfasis en hortalizas, que desde hace 10 años adelanta la Universidad Nacional de Colombia-Sede Palmira- la coloca a la vanguardia mundial de los organismos que trabajan en el fitomejoramiento de semillas.

Un grupo de Investigación ha logrado obtener 16 variedades de semillas de zapallo, tomate, habichuela, pimentón, cilantro y ají, resistentes a plagas y enfermedades y con mayor producción.

“Queremos que la Universidad pueda entregarles a los agricultores del país productos puros y mejorados que garantizarán la calidad de los cultivos; también buscamos ofrecer las semillas en la Tienda Universitaria, a través de páginas web e incluso ya tenemos algunas ofertas de empresas interesadas”, afirma el profesor Mario García Dávila, decano de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UNAL Sede Palmira.

Cerca de ocho profesores y un número importante de investigadores, estudiantes de pregrado y posgrado, profesionales y laboratoristas, entre otros, mejoraron genéticamente las semillas para otorgarles el valor agregado.

Alrededor de 14 semillas de hortalizas Unapal ya cuentan con registro del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) y están listas para su comercialización. Para el cilantro, la UNAL ofrece las variedades Precoso y Laurena, esta última creada exclusivamente por la Universidad con derecho de obtentor.

Edgar Iván Estrada, coordinador científico del programa, en el que se han invertido hasta ahora más de 114 millones de pesos, afirma que éste siempre busca obtener materiales mejorados con óptimo rendimiento, adaptados a las condiciones propias del país, que además presenten resistencias a enfermedades, plagas y condiciones adversas tanto de clima como de suelos.

Desde 1987, dentro del programa, se han realizado 60 proyectos de investigación de los cuales 31 han sido ejecutados en la modalidad de Trabajos de Grado. Quince como Tesis de postgrado a nivel de Maestría, cuatro como Proyectos Doctorales y 10 como Investigaciones Profesorales.

Precoso tiene un periodo vegetativo corto (28-35 días) que da una cosecha rápida y se adapta a las condiciones agrícolas similares a la del Valle del Cauca; la variedad Laurena permite una alta densidad de siembra, mayor rendimiento y productividad de planta por unidad de superficie; puede cosecharse a los 30-35 días de su vegetación, entrega un mayor número de hojas basales y sus hojas y tallos son muy aromáticos.

En zapallo están los tipos mandarino, con alta tolerancia a densidad de siembra; bolo verde, tolerante a enfermedades de este cultivo como el oídio de la hoja y añublo; dorado, con buen contenido de materia seca, color claro en su superficie que lo hace atractivo para la industria; Llano grande, con un tamaño pequeño pero apto para el mercado, alta uniformidad, estabilidad fenotípica y alta producción; y abanico 75, que promete alto contenido nutricional, carotenos, materia seca en fruto y de producción por planta.

Para tomate están las semillas tipo maravilla y cherry mile, cherry Karen y cherry Diana, que tienen una buena producción por planta, adaptación a clima cálido y tolerancia a plagas y enfermedades.

La variedad de habichuela milenio es resistente al virus de mosaco común y tolerante a la roya, y también entrega un alto rendimiento y calidad de vainas. Y la semilla de pimentón tipo serrano cuenta con una buena adaptación a ecosistemas en zona plana y cafetera, además de alto rendimiento y periodos productivos.

Por último, la UNAL Sede Palmira ofrecería en ají los tipos catty (tabasco), nanda (habanero) y marce (cayenne), los cuales tienen un alto rendimiento de fruto posplanta y una resistencia parcial a los hongos Phytophthora capsici y Fusarium oxysporum.

La docente Edna Mora Andrade, de la UNAL Sede Palmira y líder de este proyecto spin-off, concluye que se está terminando de consolidar un diagnóstico de mercado para continuar el trabajo con los expertos y facilitar la transferencia de conocimiento sobre nuestras semillas. Esto incluye el diseño de logos, marca, registro de nombre, estudio de mercado y otros procesos, ya que no solo se trata del valor de la semilla, sino del valor agregado de toda la ciencia que formularon los científicos detrás de estas”.

Cuando se comercialicen, las semillas incluirán un manual agronómico que será una herramienta para que los productores sepan cómo tener mejores resultados de cultivo, cómo tratar las plagas, cómo se trata a la semilla, cuál es el área de siembra que soporta y demás datos.

Fuente: El TiempoAgronegociosEje21 

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